El principio de la continuidad del Estado y la reelección presidencial

Por Ismael Batista

La relección presidenciales, el tema de nunca acabar. Siempre estará sobre la mesa, en tiempo electorales o no, siempre estará ahí, en el debate Es un bocado apetecido o no. Todo depende del lugar que  ocupes en las lides políticas en un momento determinado. Si  estás  en la oposición política  es anti releccionista. En cambio, si   es integrante del gobierno, entonces prefieres continuar, eres releccionista.

No es un tema contemporáneo. El fantasma de la reelección ha estado presente desde la fundación de la República en 1844. Es parte integral de intríngulis políticas y estará merodeando el quehacer político del país en tanto no se alcance el desarrollo pleno de las fuerzas productivas y sociales de la nación

El Estado de débiles instituciones, es causa  de la controversia y la indefinición referente al tema de la relección presidencial en República Dominicana, donde  la clase gobernante demora establecer las reglas de juego para el funcionamiento del Estado y sus instituciones. En   consecuencia  el orden jurídico político plasmado en la Constitución no tiene asidero práctico en la democracia dominicana.

Por eso por doquier observamos muestra de debilidad institucional. De  hecho,  el clientelismo político desgarra las instituciones del país. Basta una mirada a lo que sucede en el Ministerio de Educación y de Salud Pública, áreas vitales para el país, donde los técnicos, al menos en los últimos 50 años, han sido desplazados por la clientela política, en desmedro de la salud y la educación.

Otro aspecto que tiene que ver con la debilidad institucional dominicana  es  el principio de la continuidad del Estado. Concepto que es letra muerta en la República Dominicana.

Y es nuestra preocupación si el actual presidente Danilo Medina, no optara por la relección presidencial.

¿Por qué? Veamos el curso de los acontecimientos en el tiempo. En nuestra historia contemporánea Rafael Leónidas Trujillo creo las bases para el desarrollo del capitalismo en  el país, lo cual ha sido un puntal básico para lo que es  hoy día República Dominicana.

A esta hora, a pesar de las dificultades económicas que crea la dependencia de otro Estado, el presidente Medina dirige sus acciones a crear la base para la institucionalización del país, vasta una mirada a lo que está sucediendo en el sector salud y educación donde se manifiestan visos de vaciar la clientela política de la instituciones del estado para dar lugar a los técnicos

Al mismo tiempo se implementan reales reformas  para enrumbar e integrar ambos sectores básicos a las políticas de avances y desarrollo del  Estado.

En ese orden, también hay que destacar el ancestral problema del sector eléctrico del país, en el cual, bajo vientos y mareas, el presidente Danilo Medina realiza ingentes esfuerzos tendentes a la solución.  Son cuantiosas las inversiones para generar electricidad al menor costo; se construyen hidroeléctricas, el uso de paneles solares, así como también, la autogeneración eléctrica con el uso de los molinos de vientos.

Pero las más importante y de mayor relevancia en dirección a la solución de la problemática energética de la República Dominicana es la construcción del parque energético de Punta Catalina en el litoral Sur del país.

dribatistaf@hotmail.com

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